La inesperada perfección

El talento no está discutido con el presupuesto. Es más, el talento es la vía de escape a un presupuesto reducido: la brillantez estilística es el arma de un autor con austeridad de medios. Pero es el único modo aparente de poder apreciar el comienzo de una obra que es un ejemplo inmediato de cómo hacer cine.

En una especie de reinterpretación de las historias cruzadas en las que siempre se pone de ejemplo el cine de Robert Altman, Carlos Vermut se erige como un contador de historias particularmente divertido. Divertido porque desde el primer momento impregna su relato de un sentido del humor siniestro e completamente inesperado, un drama (en partes aterrador) que puede tornarse comedia porque el guión de Magical Girl posee la suficiente calidad que somete al espectador a ser capturado por la inverosímil credibilidad que posee esta confirmación de talento.

El cine de Carlos Vermut se presenta como un cine parco aunque profundo, y muy luminoso aunque con demasiadas sombras. Parte de esas sombras parten de la propia historia, de la podredumbre del alma del ser humano, y de lo retorcidos que pueden ser sus deseos y necesidades. Pero a veces esas sombras son convertidas en elipsis demasiado profundas. Tal vez Magical Girl sea la película precisa para jugar (entretenerse y divertirse) con unos silencios y ausencias que funcionan como piezas de un puzle ajustado perfectamente a la pirámide creada por Vermut.

Con un reparto entregado a una historia singular, sobresale la resistencia de Bárbara Lennie, el estoicismo y profundidad de José Sacristán y el atrevimiento de un gran Luis Bermejo que es capaz de afrontar un diamante en bruto como es la niña Lucía Pollán.

No es una película fácil al comienzo, pero en el mismo momento en el que el espectador intenta encontrar las piezas de su aparente complejidad, se enfrenta a una de las mejores películas del cine español reciente, que gracias a la situación económica actual hace aflorar un talento innegable y cuya mayor virtud es poder mejorar el medio en el que se expresa, contando historias al límite con una pasión absoluta.

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  • TOP 2014 | Lo mejor del añoLa Llave Azul 23 diciembre, 2014 at 16:54

    […] “En Carlos Vermut aflora un talento innegable cuya mayor virtud es poder mejorar el medio en el que se expresa, contando historias al límite con una pasión absoluta.” .- Jonathan Sedeño […]

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