Regreso al (blockbuster del) futuro

Me comentaba un amigo el otro día que el verano del 2013 pinta pero que muy bien para los amantes del blockbuster. En efecto, en los próximos meses, esta especie de cinéfilos que se encuentra en peligro de extinción podrá disfrutar con películas tales como la esperada secuela de la precuela de El Planeta de los simios (dicho así suena a alargar la saga únicamente para hacer caja, pero les aseguro que tiene muy buena pinta), Jupiter Ascending (lo nuevo de los hermanos Wachowski a lo que un servidor no sabe cómo reaccionar), Transformers: La era de la extinción (la enésima entrega de la saga tras el tropiezo que supuso la tercera parte) o Guardianes de la galaxia (la última gran apuesta de Marvel en la gran pantalla dirigida ni más ni menos que por James Gunn).

Lo que no me esperaba yo es que al margen de esta tremenda ofensiva principal nos íbamos a encontrar propuestas tan estimulantes como Al filo del mañana, la película que se estrena un par de días antes de que junio de comienzo y una ya empiece a respirar el cálido aire de verano y que es junto a Godzilla la encargada este año de dar el pistoletazo de salida a la gozosa temporada de blockbusters estivales.

La última película de Doug Liman, director avalado en el género de acción gracias a demostraciones tan trepidantes como El caso Bourne  o disfrutables como Mr. and Mrs. Smith (sí, acabo de romper una lanza a favor de Mr. and Mrs. Smith), se erige como un gran soplo de aire fresco en mitad del saturado y monótono panorama del blockbuster de los últimos tiempos.

Al filo del mañana tiene lugar en un futuro no muy lejano en los que los extraterrestres han invadido la Tierra y van ganando la guerra. El protagonista es el Comandante William Cage (Tom Cruise), un oficial que nunca ha entrado en combate y que no es más que una mera cara bonita para la propaganda del ejercito, hasta que, en un giro de las circunstancias, es obligado a pelear en el frente con el fatídico resultado de su muerte. Hasta este momento tenemos una película de una invasión alienígena a gran escala con un enfoque realista y un personaje principal bastante alejado del arquetipo del género, pero la cosa no se queda ahí: el Comandante Cage resucita un día antes para darse cuenta de que ha viajado al pasado evitando morir. Así, se ve inmerso en un bucle infinito en el que muere y resucita en el mismo día de la batalla una y otra vez.  Lo que había comenzado como una especie de relectura moderna de La guerra de los mundos se transforma, o mejor dicho, se fusiona con una trama de viajes en el tiempo que nos remite a la ya clásica Groundhog Day y, por poner un ejemplo más reciente, a la reivindicable Código Fuente, con la que comparte su inmersión en la ciencia-ficción.

El gran acierto de Al filo del mañana es precisamente combinar estos dos géneros sin dejar ninguno de lado regalando al espectador dos películas en una:  por un lado una película sobre una invasión extraterrestre, por otro, una de viajes en el tiempo. Por si esto fuera poco, la trama también se permite contar con numerosos asideros cómicos que elevan el conjunto confiriéndole un tono desenfado a la aventura muy de agradecer en unos tiempos en los que se confunde la gravedad del tono con la profundidad del contenido. Parte de la culpa la tiene un Tom Cruise que parece parodiar aquí algunos de sus roles previos en un papel que le permite explotar un inusitado (y brillante) sentido del humor. Y, por supuesto, no podía faltar espacio para el romance, aquí sutil e insinuado a través del divertido tándem que Cruise forma con una casi irreconocible Emily Blunt interpretando a una supersoldado.

Doug Liman trae de vuelta esos viejos estrenos palomiteros llenos de exceso pero también de genio que no temían a la mezcolanza de diferentes tonos y tramas. Esas películas que, en definitiva, anteponían el más puro gozo del espectador a la cohesión de la propia obra.

1 Comment

  • Roberto 12 junio, 2014 at 00:50

    2014 Alfred, 2014

    Reply

Leave a Comment