Emprendiendo en el cine

‘De cómo un trozo de brownie nos llevó a conocer al presidente de Producción Cinematográfica de Disney’.

“Esta es la historia de cómo dos emprendedores cineastas españoles de 19 años acabaron conociendo al presidente de Disney.” Esta premisa sería un gran ejercicio de escritura creativa de ser ficción, pero es tan verídico como increíble es que Netflix haya llegado a España por fin.

Nosotros empezamos con pasión, sin conocer a nadie relacionado con el audiovisual, únicamente sabiendo que nos gustaba una cámara más que a un tonto un lápiz. Realizando nuestros cortos caseros nos encontrábamos solos en esto, hasta que con 15 años tuvimos nuestro primer contacto con frikis en un curso de cine; frikis de los de verdad, donde, atónitos, nos dimos cuenta de que no éramos únicos en nuestra especie. Tras esta sinergia de iniciativa y gente adecuada, empezó a surgir la magia.

Uno de nuestros amigos, dispuesto a grabar un corto, nos convocó a todos. Este crack se llamaba Julio Sacristán y aquello que rodamos, “A Primera Vista”, hoy tiene más de 130.000 reproducciones. Nuestro grupo de cineastas mejoraba con cada obra que realizábamos, llegando a realizar más de 15 cortometrajes y una web serie en tan sólo tres años. Nuestra motivación llevó al proyecto de productora a ser galardonada con varios premios y financiación. Aprendimos juntos, creamos comunidad y nos nutrimos de la experiencia mutua.

Nuestra pasión nos empujaba a seguir creciendo. Decidimos organizar nuestro I Meeting de Cine con el fin de ayudar a otros jóvenes a encontrarse, y escalar el impacto que habíamos experimentado entre nosotros hacia los demás. Ya no éramos los únicos cineastas jóvenes, sino que nos encontrábamos rodeados de talento en su más pura efervescencia. Meses después del meeting, nos enteramos de que muchos de los que allí presentaron proyectos terminaron trabajando con otros asistentes. Ahora algunos nos demandan que nos lancemos con una II edición.

Teniendo contacto directo además de con el cine con el mundo del emprendimiento, el meeting fue, a nuestros ojos, equiparable a lo que en el emprendimiento tecnológico conocen como ‘pitchings’, en los que gente con ideas y proyectos salen a contarlos en busca de apoyo y feedback. Siguiendo en la línea del paralelismo con el mundo tecnológico, los emprendedores hoy en día tienen una abundante oferta de programas, aceleradoras, ‘business angels’ (como inversores/ productores), mentores, etc. Algo que parece tan democrático en emprendimiento, explotando el potencial de una industria en España, no lo hemos encontrado en el cine. ¿Por qué no existen programas de mentoring de cine en España? Si nos paramos un momento a pensar, nos damos cuenta que lo que tienen en común una multiplicidad de jóvenes cineastas con éxito en su carrera, es la existencia de una figura que les ha ido guiando en la explotación de su potencial. Algunos ejemplos son Amenábar con Jose Luis Cuerda (quien participó en su debut como director en su obra ‘Tesis’) o Bayona, cuyo padrino cinematográfico es Guillermo del Toro.

En multitud de países se potencia este tipo de mentoring cinematográfico. Por ejemplo, en Sudáfrica tienen el “Film Industry Learner Mentorship”, o en Singapur, donde es el propio gobierno el que financia a estos directamente. En Estados Unidos abundan. Con gran variedad, la mayoría tienen como fin potenciar la igualdad y la ayuda a ciertos colectivos como: mujeres, judíos, negros, asiáticos, gays, etc. Eso sí, si eres un hombre blanco heterosexual, te resultará más difícil entrar en un programa de mentoring, aunque estadísticamente tengas más probabilidades de “triunfar.” La teoría es que en cierta manera se contrarresta; aunque si quieres participar, puedes decir que perteneces al colectivo LGTB y solucionado.

Pese a que el talento no ‘necesita’ un mentor, éste acelera la explotación de su potencial. Un mentor pone las cosas más fáciles, pero no es imprescindible. Si quieres iniciarte en el mundo del cine y no tienes contactos (como la mayoría de nosotros), ello no ha de resultar una excusa para no perseguir tu pasión. Simplemente tendrás que poner esfuerzo en abrirte, que no te cause reparo contarle a los demás a qué te dedicas, incluso a las personas que, en primera instancia, no parece o no sabes cómo podrán ayudarte. La cuestión es contarlo. Ése es el tipo de pensamiento que teníamos los dos cuando conocimos a James Costos, Embajador de Estados Unidos en España. En parte (gran parte) porque estábamos en el lugar adecuado (el Campus de Google en Madrid para emprendedores) en el momento adecuado, y con la excusa adecuada (un enorme plato de Brownies a su lado), nos acercarnos a James, no sin cierto debate previo superado por nuestra curiosidad y ganas de entablar conversación con alguien que pudiera resultar una persona interesante. Le contamos que éramos cineastas, sin saber que él proviene de una carrera en el mundo de la televisión en Los Ángeles. Aunque no tuvimos más que unos breves minutos con él antes de que se lo llevaran, casi sin poder despedirnos, nos dijo: “Venga, tomad un brownie. En realidad sé que habéis venido a por eso.” El brownie estaba delicioso. Un día después se puso en contacto con nosotros: nos invitaba a un cocktail en su casa. Cuando recibimos la invitación, descubrimos que al cocktail asistiría Sean Bailey, el presidente de Disney; y que los asistentes estaban todos relacionados con el mundo del cine. ¡Más frikis!

James nos ayudó presentándonos a Sean, habiendo visto nuestra ilusión. En Estados Unidos se fomenta la colaboración. Esto no lo observamos sólo en el cine, sino que también en el ecosistema de startups (empresas en construcción) ha acelerado más rápido porque la competencia se apoya entre sí para generar un sistema de crecimiento y creación de mercado. De esta manera, no hace tanta falta la existencia de mentores porque el talento se retroalimenta por sí mismo a través de la colaboración; pero paradójicamente, se fomentan dada esta mentalidad. La sociedad respalda el surgimiento de este sistema de mentorings. Nosotros crecimos en el cine porque compartimos con otros jóvenes creadores, primero en nuestro pequeño grupo y después a través del Meeting de Cine. Como cineastas y miembros de la industria española hemos de fomentar la organización de actividades como estas, que potencien el compartir, aumentando la capacidad del sector. Hemos comprobado que talento tenemos; ahora, nos necesitamos. Contamos contigo, cineasta. ¿Te apuntas?


DANIEL VILLASEÑOR y MARIETA CABALLERO

LA FIRMA INVITADA

Para contactarles:

Daniel Villaseñor Sevilla – @danthive – danthive@gmail.com

Marieta Caballero Baeza – @eigengrauvlogs – eigengrauvlogs@gmail.com

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